¡Hola!
Si estás leyendo esto es porque has echado un ojo a mi trabajo y quieres saber un poco más sobre quién hay detrás, así que te agradezco infinito el interés ^^ y voy a aprovechar esta sección para contarte cómo empezó todo.
Soy Marta y hace unos años empecé a trastear con la arcilla polimérica porque en Instagram me empezaron a salir un par de chicas americanas que hacían cosas preciosas con ella y de repente me obsesioné lo más grande con probarlo. Estuve semanas con el gusanillo dentro investigando materiales, marcas, proveedores, procesos y demás hasta que por fin compré las primeras pastillas de arcilla. Previamente dediqué años a hacer tartas de fondant por lo que el material me resultó bastante familiar y supongo que fue amor instantáneo.
Los primeros intentos se basaron en hacer mil mezclas de colores y estilos procurando no quemar las piezas en el horno o que después no se rompieran. Unos meses y muchos errores después, tras mucho dinero invertido y tirado por inexperiencia en fornituras de acero de poca calidad y pruebas terribles, hice una pequeña colección, pensé un nombre y abrí una cuenta de Instagram.
“Haruko” era el nombre de mi perrita, lo que más he querido en mi vida, y me pareció el nombre perfecto. En japonés, significa “hija o niña de la primavera”, por lo que el logo empezó siendo una flor de cerezo. Una de las cosas que más disfruto en este mundo es hacer fotos a los cerezos en flor el comienzo de la primavera... así que en aquel momento me pareció perfecto.
No me arrepiento de esa etapa porque es la semilla que planté para poder seguir hasta ahora. Estoy Infinitamente agradecida por las primeras personas que confiaron en mí, pero es cierto que comencé creando lo que creía que tenía que hacer según las referencias que había tenido y me costó encontrar mi estilo. Empecé a sentir verdadera ilusión y pasión con la primera colección de Halloween. Gracias a ella pude ir redefiniendo el camino que quería seguir, el estilo de la marca y las creaciones y empecé a llegar a las personas a las que quería llegar.
Crear cosas con las manos es algo que disfruto como una niña, así que durante esos años me dedicaba a mi trabajo como pastelera y a hacer piezas de arcilla en Haruko, creciendo poco a poco y aprendiendo con cada colección y con cada cagada, que ha habido muchas también.
A finales de 2024 hice mi primer market witchy venciendo toda la timidez del mundo y la experiencia fue tan guay que, entre cuestiones personales y profesionales, en el 2025 decidí abrazar todas las oportunidades que se me brindaran y he hecho más eventos y viajado a más lugares de los que jamás hubiera pensado. Sé que es lo más normal del mundo para muchos artistas y compañeras pero con todo lo que me han costado siempre algunas cosas, es un logro para mí y algo de lo que estoy realmente orgullosa.
Ahora trato de hacer una colección por cada temporada adaptando un poco esa temática a mi estilo. Al final, mis gustos son súper variados y todo ello inspira lo que hago pero creo que la magia y las flores son comunes en Haruko.
Los materiales que uso son la arcilla, el acero inoxidable o acero quirúrgico, cristales, charms, abalorios de acero... Todos los diseños parten de mis manos y/o de un cortador que he comprado a otras artesanas o he hecho e impreso en casa si son más sencillos (estoy aprendiendo a diseñarlos y poca broma, para eso sí que me falta paciencia xD).
El tiempo que tardo para hacer un par de pendientes varía según el modelo y su detalle... El proceso empieza por mezclar colores para obtener los que busco, acondicionar la arcilla, ensayo y error hasta obtener el diseño final, una hora de horneado, lijar, agujerear, pulir, detalles finales con rotulador o resina, ensamblaje con los abalorios de acero y colocar cada cada uno en su cartoncito.
Todos los pares se hacen uno por uno, no puedo producirlos en masa, no hay máquinas implicadas y al llevar algunos de ellos tanto detalle puedo tardar bastante en producirlos. Es mucho trabajo que no se ve y que espero poder mostraros más este año para que se pueda valorar un poco más (sé que muchas lo hacéis ya).
Por todo ello todas las piezas son únicas aun siendo el mismo modelo y no habrá una exactamente igual a otra. Aprecio con todo mi corazón las que valoráis esto y significa muchísimo, soy consciente de que la artesanía es un verdadero lujo y más hoy en día.
Sobra decir que todo está hecho con mimo e intentando poner mucho cuidado para que el resultado final sea el que yo tenía en mente y que vosotras recibáis algo único y especial que os encante.
Gracias por llegar hasta aquí y por acompañarme en la aventura más bonita que he vivido.
Te mando un abrazo 🙂